Presidente del PPD exhorta a la Cámara de Representantes a aprobar el proyecto que prohíbe las terapias de conversión

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SAN JUAN (CyberNews) – El presidente del Partido Popular Democrático (PPD), Aníbal José Torres, exhortó el martes, a la mayoría del Partido Nuevo Progresista (PNP) en la Cámara de Representantes a que aprueben el Proyecto del Senado 1000, que prohibirá las terapias de conversión.

“La dignidad del ser humano es inviolable y estas terapias de terror lo que hacen es tratar de adoctrinar a las personas a ser y vivir una vida que no son. Exhorto a los representantes del PNP a que aprueben el proyecto y se unan a la lucha para evitar que se sigan violando derechos humanos. Debemos continuar dando pasos afirmativos hacia la equidad. Las preferencias sexuales no son una enfermedad, por lo tanto no hay por qué tratarla”, sentenció Torres en comunicación escrita.

Torres, añadió que el Partido Popular Democrático reafirma su compromiso en prohibir las terapias de conversión. La decisión de la mayoría PNP en la Cámara de Representantes, de no darle paso a la discusión pública, es retrógrada y contraria a los derechos humanos.

El Proyecto del Senado 1000 busca enmendar los Artículos 1.06 y 2.03 de la Ley 408-2000, según enmendada, conocida como “Ley de Salud Mental de Puerto Rico”, a los fines de ampliar las protecciones de la salud física y mental de los menores de edad, mediante la prohibición de la práctica de la terapia de conversión sobre sus personas.

Múltiples entidades profesionales y organizaciones, tanto nacionales como internacionales, se han expresado en contra de la práctica, tales como la Asociación Mundial de Psiquiatría, la Organización Mundial de la Salud, entre otros. Por su parte, la Asociación Americana de Psiquiatría ha expresado que los riesgos potenciales de la llamada terapia reparativa son inmensos. Pueden incluir depresión, ansiedad y comportamiento autodestructivo, ya que la alineación del terapeuta con los prejuicios sociales contra la homosexualidad puede reforzar el odio a sí mismo ya experimentado por el paciente.

“Tenemos la responsabilidad de erradicar esta práctica en nuestro país. Prohibir las terapias de conversión en Puerto Rico vela por el bienestar físico y psicológico de las personas, en especial los menores, y evita que estén expuestos a serios daños. Urjo a mis compañeros legisladores a que den paso al PS 1000 y protejamos así la salud física y mental de nuestros menores de edad”, concluyó.