Expresiones Presidente de la Cámara de Representantes sobre rechazo Plan Fiscal

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El Capitolio – El presidente de la Cámara de Representantes, Carlos ‘Johnny’ Méndez Núñez, indicó su insatisfacción con las recientes acciones y recomendaciones de la Junta de Supervisión Fiscal (JSF).

 “Las recientes manifestaciones y recomendaciones de la Junta no son razonables o ni cónsonas con la realidad fiscal y económica que atraviesa Puerto Rico. Inclusive, estas alegadas propuestas presentadas por la JSF no son viables de aplicar en estos momentos. Estamos en desacuerdo con las mismas. Nuestra gente no debe pagar por los errores del pasado. Nuestros servidores públicos no aguantan otro golpe. Nuestra economía no resistiría la reducción de jornada y esta Cámara de Representantes luchará para evitarlo. La Junta tiene que recordar que no administra un estado o una ciudad en el continente, intenta administrar una colonia sin las herramientas necesarias para salir adelante por su cuenta”.

 “También rechazamos la recomendación de restringir el acceso de nuestra gente a los servicios de salud. Actualmente el programa de seguro médico público, mejor conocido como ‘Mi Salud’, cubre a 1.6 millones de personas de escasos recursos, personas que no tendrían acceso a la salud de reducirse los beneficios. La Junta no presenta ninguna opción concreta para atender esta situación. El que estas personas utilicen el Centro Médico de Rio Piedras como lugar para recibir tratamiento, tampoco es factible sin una inyección de dinero federal porque esta facilidad no tiene la capacidad económica para absorber una mayor cantidad de personas. La mayoría de estos ciudadanos dentro de Mi Salud tienen ingresos de menos de mil dólares al mes. Inclusive, el 30 por ciento genera ingresos que no llegan a los $600, ¿cómo pagarían sus medicinas?. Con la salud de un pueblo no se juega. La fórmula de asignaciones para el programa Medicaid bajo Obamacare en Puerto Rico es de 45 por ciento de dinero estatal y 55 por ciento federal. Aun con este nivel, se hace difícil mantener el número de personas que necesitan el plan. Al eliminarse el Obamacare y sin recibir otra ayuda del Congreso, el sistema completo colapsaría, afectando directamente a casi 900 mil personas que se quedarían sin plan médico y colocando en riesgo a sobre 100,000 empleados que trabajan en la industria de la salud”.

 “No concordamos tampoco con posibles recortes en el Programa de Asistencia Nutricional (PAN), el cual está dirigido a las personas más pobres. El número de familias que son asistidas por el PAN en Puerto Rico ha aumentado de 425,000 en el año 2000, a 640,000 en el 2014, mientras que la cantidad de beneficio económico se ha reducido de un promedio de 222.71 dólares mensuales a principios de la década perdida, a 212.13 dólares en el año que recién culminó. A esto hay que añadirle el que el costo de vida es mayor ahora y es fácil determinar que, aun con los esfuerzos realizados por esta administración, la necesidad es mayor en estos momentos. Por eso no se pude reducir o restringir su uso”.